Crónica del taller de EKIOCEAN sobre plantas fotovoltaicas flotantes para medio marino

Estos meses he decidido darle un empujón a mi formación sobre energías renovables. Y, por suerte, ¡no me están faltando oportunidades!

A finales de mayo estuve en la XI Marine Energy Conference, donde se expusieron los últimos avances del sector de las energías renovables marinas. Y la semana pasada, el 26 de junio, asistí al segundo taller de transferencia de resultados del proyecto EKIOCEAN, sobre nuevos conceptos sostenibles de plantas fotovoltaicas flotantes para medio marino.

Resultados del proyecto EKIOCEAN

EKIOCEAN es un proyecto coordinado por TECNALIA, en el que también participan BCAM, AZTI, BASQUENERGY Cluster, Polymat y el grupo ITSAS-REM de la EHU, con el fin de investigar tecnologías y soluciones para plantas fotovoltaicas flotantes instaladas en el medio marino. El proyecto acaba de llegar a su fin, por lo que en este taller se expusieron las principales conclusiones y las posibles líneas de investigación futuras.

La primera parte del taller tuvo lugar en el Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia. Constó de varias mesas redondas en las que se expusieron los resultados del proyecto antes de dar paso a un turno de preguntas y comentarios.

Begoña Molinete de BASQUENERGY Cluster, abrió el encuentro con una breve introducción sobre el taller, con el que se pretendían presentar los resultados y comentar tanto los problemas resueltos con éxito como los hilos que aún quedan por tirar.

Asier Sanz, de TECNALIA, hizo una presentación general del proyecto, en la que recalcó que el Océano Atlántico tiene un gran potencial para las energías renovables marinas pero que aún existe un gran desconocimiento sobre las consecuencias del entorno marino en las tecnologías fotovoltaicas.

Y, después de estos preliminares, ¡entramos en materia!

Nuevos conceptos sostenibles de plantas fotovoltaicas flotantes

La primera mesa redonda versó sobre los nuevos conceptos de plantas fotovoltaicas flotantes (FVF) medioambiental y socioeconómicamente sostenibles.

En ella, M.ª Luisa Fernández, de TECNALIA, presentó los conceptos estructurales que han probado en el proyecto para hacer frente a dos grandes retos de la energía fotovoltaica flotante en entorno marino: el overtopping y el mismatching. De las ocho configuraciones que probaron, combinando distintos tipos de células con flotadores de diferentes diámetros, concluyeron que las soluciones óptimas eran las que utilizaban células de mayor tamaño y flotadores de mayor diámetro.

Después, Maxim Finenko, de BCAM, explicó la metodología que han desarrollado para evaluar la hidrodinámica de las estructuras flotantes. Aunque la Escuela de Ingeniería de la EHU cuenta con un tanque de olas en el que se pueden hacer experimentos a escala, esa estructura no basta para analizar a fondo los casos con corriente y olas combinadas, por lo que recurrieron a simulaciones de fluidodinámica computacional (CFD) en un tanque de olas numérico. Había coincidido con Maxime en el tren de camino a Zamudio y me estuvo contando en qué consistía su investigación, pero aun así aluciné en el taller al ver la ingente cantidad de datos con los que había trabajado.

Por último, Urko Izquierdo, de ITSAS-REM, nos presentó los resultados experimentales de un nuevo concepto de estructura flotante en el tanque de olas de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, que se correspondieron con los resultados numéricos en el oleaje, pero arrojaron pequeñas diferencias con la corriente. Además, nos informó de que crearon una «celda unidad» que se puede reproducir en el laboratorio y un modelo físico caracterizado que incluye la catenaria de fondeo.

Materiales sostenibles para sistemas de flotación

La segunda mesa se centró en la investigación sobre materiales sostenibles para sistemas de flotación.

Así, Edurne Erkizia, de TECNALIA, nos habló de su investigación sobre hormigones sostenibles para sistema de flotación y estructura, en la que probaron varios materiales con fibras no metálicas. Para hallar la mejor solución, estudiaron la resistencia a compresión y a tracción indirecta de cada uno de los materiales y llevaron a cabo un ensayo de pull-out o arrancamiento y otro de durabilidad. En resistencia obtuvieron los mejores resultados con el HMPE, aunque aún están lejos de las resistencias obtenidas con fibra de acero, al igual que ocurre con la adherencia.

Usue Aspiazu, de Polymat, presentó su estudio de nuevos recubrimientos biobasados con propiedades antifouling. Para reducir al máximo el impacto medioambiental en el entorno marino, trabajan con monómeros biobasados, es decir, monómeros que provienen total o parcialmente de fuentes renovables (biomasa). Después de analizar varios sistemas para crear un film protector, consiguieron recubrimientos con una adhesión excelente al hormigón, tanto en seco como después de la inmersión en agua de mar artificial.

La siguiente fase consistió en trasladar el trabajo hecho en el laboratorio a un entorno real, y de eso se encargó Iratxe Menchaca, de AZTI. Para ello, cuantificaron e identificaron el biofouling con diferentes recubrimientos, tras nueve meses de exposición tanto en la zona intermareal como en la zona sumergida-submareal del puerto de Pasaia. La biomasa promedio solo fue significativamente menor en comparación con los especímenes de control en la zona sumergida del interior del puerto, lo que quizá se deba a que en el exterior, debido a las duras condiciones del entorno, el film no se queda fijo.

Para cerrar esta sesión, Asier Sanz nos contó cómo validaron la integración de los módulos fotovoltaicos en los flotadores, probando combinaciones de flotadores y adhesivos de diferentes materiales. Este trabajo sirvió para cumplir uno de los objetivos del proyecto: crear un prototipo a escala de laboratorio sobre flotador de hormigón.

Los efectos perniciosos del mar sobre las plantas fotovoltaicas flotantes

El mar es un entorno mucho más duro que la tierra, por lo que las siguientes presentaciones, ambas a cargo de Asier Sanz, estuvieron dedicadas a la caracterización de los efectos perniciosos del mar sobre las plantas fotovoltaicas flotantes.

Por un lado, expuso los mecanismos de degradación y modos de fallo de módulos fotovoltaicos en aplicaciones fotovoltaicas flotantes en entorno marino, según los resultados obtenidos en la planta fotovoltaica instalada en Mutriku para el proyecto EKIOCEAN. Además del ya mencionado biofouling, se hallaron diversos fallos cualitativos que también se dan en módulos de tierra, pero la frecuencia es mucho mayor en entornos marinos debido a la salinidad, la temperatura y la humedad altas, las aves y la carga mecánica.

Por otro lado, mencionó las afecciones al balance-of-system (BoS) eléctrico y las estrategias de operación y mantenimiento. En el proyecto se analizaron y cuantificaron las pérdidas por desadaptación o mismatching y se propusieron medidas para mitigarlas. Además, se elaboró una guía de recomendaciones para la operación y el mantenimiento, actividades importantes a las que se les está prestando menos atención de la que merecen.

Riesgo ambiental y herramientas para la identificación de emplazamientos

Para hacer frente a la crisis climática, es importante que el despliegue de las energías renovables sea compatible con la protección del medioambiente, y en EKIOCEAN tuvieron muy en cuenta este aspecto: la cuarta mesa del taller trató sobre el riesgo ambiental de los proyectos de energía fotovoltaica flotante y de las herramientas para identificar los mejores emplazamientos.

Primero, Iratxe Menchaca presentó la guía metodológica para evaluar la aprobación ambiental de proyectos FVF en el medio marino. Debido a la poquísima evidencia científica sobre este tema y a que la información empírica también es limitada, para elaborar la guía recurrieron al juicio de doce personas expertas para evaluar el riesgo ambiental, siguiendo el método Delphi, y de ese modo lograron evaluar la probabilidad y la intensidad de cada tipo de presión: aumento del ruido submarino, reducción del fondo marino, reducción de la incidencia solar… Si quieres saber más detalles, la guía estará disponible en la web del proyecto.

Después, Gotzon Mandiola explicó el funcionamiento de la herramienta digital de acceso libre que han creado para identificar las ubicaciones idóneas para nuevas plantas fotovoltaicas flotantes. Esta herramienta combina la evaluación de los riesgos ambientales, la evaluación técnica y la de los conflictos con otros usos y actividades y, aunque de momento solo se han estudiado los datos de la costa vasca (hasta 200 m de profundidad), sirve para evaluar cualquier otra zona.

Foto de la plataforma fotovoltaica de Mutriku. Se encuentra en el mar, cerca de la costa, mide unos 150 metros cuadrados y encima de los flotadores, entre los paneles solares, hay varias gaviotas.

Visita a la planta fotovoltaica flotante de Mutriku

La segunda parte del taller consistió una visita a la planta fotovoltaica flotante de Mutriku. Aunque el día había amanecido lluvioso, por la tarde salió el sol y subió mucho la temperatura, así que agradecí haber tenido la previsión de llevar crema solar en la mochila.

Fuimos en autobús hasta el puerto de Mutriku y allí nos recogieron en barco para acercarnos a la plataforma. Fue una excursión muy bonita en la que, por un lado, nos dio tiempo a charlar e intercambiar opiniones, y, por otro lado, nos permitió ver en persona muchas de las cosas que nos habían contado durante las presentaciones de la mañana, como los defectos en algunos de los paneles y flotadores y la suciedad causada por la fauna marina.

¿Qué hace una traductora en un taller dirigido a profesionales de las energías renovables?

EKIOCEAN es un proyecto interdisciplinar en el que han colaborado personas expertas en áreas tan diversas como la ingeniería, las matemáticas, la informática, la ecología y la química. Una de las cosas que más me llamaron la atención en el taller es que todas están interrelacionadas de alguna manera y el trabajo de unas complementa a la perfección el de las otras.

Casi todas las personas que participan en este tipo de eventos tienen algo en común: o se dedican a la investigación científica o bien trabajan en una empresa de energías renovables. Y, por eso, la gente que conozco en estos encuentros se suele sorprender cuando me preguntan a qué me dedico y les cuento que soy traductora.

Así que aquí también me encontré contestando a una pregunta de lo más frecuente: ¿qué hace una traductora en un taller dirigido a profesionales de las energías renovables?

Pues, por un lado, como traductora especializada en medioambiente, es imprescindible que me mantenga al día de los avances de mis áreas de trabajo. Solo así puedo estar segura de entender perfectamente no solo los textos de mis clientes, sino también sus objetivos y las dificultades a las que se enfrentan en su actividad diaria.

Por otro lado, familiarizarme con la terminología especializada en mis idiomas de trabajo me permite saber cuáles son los términos que usan realmente los profesionales de este sector.

Por ejemplo, en el taller de EKIOCEAN aprendí que en español suelen usar tal cual el término mismatching, igual que en inglés, aunque a veces también recurren al equivalente en español, que han traducido como «desadaptación». Ese es el término que tengo que usar yo si quiero evitar el anglicismo. Si ignorara el uso real y decidiera traducir mismatching como «desajuste», aunque el significado fuera parecido, mi traducción sería incorrecta y no cumpliría su función en este contexto, porque quien la leyera no entendería a qué me refiero.

Y es que, como demuestra este ejemplo, traducir textos especializados es más complejo de lo que parece cuando no conoces los pormenores de esta profesión. Por eso, estoy comprometida con la formación continua para asegurarme de ofrecer siempre el mejor servicio.

¿Necesitas traducir un texto sobre energías renovables entre el español y el euskera o del inglés, del francés o del alemán al español o al euskera?

Ponte en contacto conmigo y estaré encantada de ayudarte.