Crónica de las jornadas de la UEU sobre el cambio climático en los Pirineos

El martes asistí a las jornadas Klima-aldaketa: Euskal Herritik Pirinioetaraino leihoak zabalduz de la UEU, en las que varios expertos nos hablaron del efecto que tiene y tendrá el cambio climático en los Pirineos y de los proyectos de investigación que se están llevando a cabo allí. Su objetivo era informar a la ciudadanía del trabajo y los resultados obtenidos en este ámbito y ofrecer un foro para el debate entre diferentes agentes sociales.

Proyectos coordinados por el OPCC

En primer lugar, los ponentes presentaron cuatro proyectos coordinados por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC).

Malake Muñoz habló de CLIMPY, el proyecto de caracterización de la evolución del clima y provisión de información para la adaptación en los Pirineos. En esta investigación han creado una base de datos sobre la temperatura y la precipitación y otra sobre la cubierta de nieve, además de desarrollar indicadores climáticos relacionados con estas variables. Con todos estos datos, han realizado proyecciones regionalizadas sobre el cambio climático y han contribuido al desarrollo del Geoportal del OPCC.

Iñaki Aizpuru presentó el proyecto Florapyr, cuyo objetivo principal consiste en crear un atlas de la flora de los Pirineos. Hizo hincapié en la enorme biodiversidad de este territorio, que cuenta con más de 4000 especies de flora, la mayoría de las cuales son raras o muy raras. En este proyecto están elaborando fichas detalladas sobre cada especie, sus características y los peligros a los que están expuestas.

Alberto de Diego nos informó de REPLIM, la red de observatorios de ecosistemas sensibles (lagos, turberas) al cambio climático en el Pirineo. Sus objetivos específicos combinan ciencia (facilitar el conocimiento de los lagos y las turberas), divulgación (concienciar a la sociedad sobre el cambio climático) e internacionalización (trabajar en colaboración con redes similares de otros lugares de Europa).

Por último, Ane Zabaleta habló de PIRAGUA, que trata de la evaluación y prospectiva de los recursos hídricos de los Pirineos en un contexto de cambio climático, así como de las medidas de adaptación con impacto en el territorio. Partiendo de la premisa de que se reducirá la aportación media anual y cambiará del régimen estacional, estudian las medidas que se pueden tomar desde el territorio para adaptarse al cambio climático y aliviar sus consecuencias.

El impacto del cambio climático en diferentes ecosistemas

Después del café, llegó el turno de examinar el impacto del cambio climático en tres ecosistemas de los Pirineos.

Eñaut Izagirre abrió su presentación sobre los glaciares con una cita de Douglas I. Benn, según el cual la vida y la muerte de estos tienen una profunda influencia en el ser humano. Entre otras cosas, constituyen un elemento icónico de los Pirineos, contribuyen a la geodiversidad y al patrimonio cultural y son buenos geoindicadores de las tendencias climáticas. Nos explicó las mediciones que realizan en su investigación sobre el terreno y concluyó que con el tiempo dejaremos de tener la oportunidad de visitarlos.

Elisa Sainz de Murieta, que estudia el efecto del cambio climático en la costa vasca, declaró que, en la situación de incertidumbre en el que nos encontramos, los dirigentes deberían tener en cuenta todos los escenarios posibles y no solo los más probables, y tomar las decisiones basándose en esos modelos. Según sus cálculos, los daños económicos y los riesgos que pueden sufrir las ciudades de la costa vasca en el futuro ascienden a cientos de millones de euros anuales en el caso de no adaptarse. Esto demuestra la importancia de no calcular solo el promedio de daños, pues conlleva la posibilidad de minimizar los riesgos.

Lur Epelde nos habló de los microrganismos, que representan el 80 % de la biomasa y el 90 % de la actividad y, por lo tanto, resultan decisivos para la salud del suelo. Concretamente en los Pirineos, el estudio de los microbios es muy interesante debido a la sensibilidad de los medios de montaña y a que, además, aquí existe un gradiente climático notable en distancias reducidas. Estos organismos se encuentran bajo la influencia de las variantes climáticas (condicionadas por la temperatura y la altitud), así como del estrés producido por el pastoreo.

Conjugar la gestión y la investigación en el ámbito del cambio climático

A continuación hubo una mesa redonda sobre la necesidad de combinar la gestión y la investigación para hacer frente al cambio climático.

Ibon Galarraga empezó explicando que, aunque la lucha contra el cambio climático tiene un coste, está comprobado que actuar resulta mucho más barato que no hacer nada. Expuso los principales logros y fracasos de acuerdos climáticos como el de Copenhague y el de París y concluyó que, dado que se trata de un problema global, se requieren acuerdos y pactos voluntarios entre todos los países, en los que será esencial la transparencia. Además, resulta indispensable divulgar lo que sabe la ciencia, formando intermediarios entre los científicos y los dirigentes.

Después, Rafa Alday nos presentó la Hoja de Ruta Cambio Climático de Navarra, que incluye objetivos como reducir en un 45 % las emisiones de gases de efecto invernadero, lograr que el 50 % de la energía consumida sea renovable y convertir Navarra en una región resiliente. Subrayó la importancia de orientar la investigación a la acción (por ejemplo, para desarrollar técnicas agrícolas eficientes, nuevos modelos de crecimiento forestal…) y dedicar suficientes recursos a la comunicación y a la participación para interiorizar los peligros del cambio climático y las posibilidades de reducir las emisiones.

Por su parte, Aitor Zulueta ofreció el punto de vista del Gobierno Vasco. Su objetivo es avanzar hacia una economía resiliente y neutra en emisiones de carbono para 2050 y mencionó iniciativas como la plataforma Stop CO2 Euskadi, la Estrategia de Cambio Climático 2050 del País Vasco y el anteproyecto de Ley de Cambio Climático del País Vasco. Aclaró que no han querido establecer objetivos imposibles, sino redactar una ley flexible que no acabe invalidada por otra de rango superior.

Para finalizar, Allande Errezarret nos habló de la situación al otro lado de los Pirineos. Entre las iniciativas para hacer frente al cambio climático, mencionó el guion négaWatt, que combina la moderación, la eficiencia y las energías renovables, el guion Afterres, que propone usos sostenibles del suelo y la biomasa, la cooperativa de energías renovables I-ENER y el movimiento bizi!.

En el turno de debate que se abrió tras las ponencias, se enfatizó que es esencial la comunicación con la sociedad, con las administraciones y también entre diferentes departamentos de una misma administración, para lograr la coherencia entre las actuaciones de urbanismo y medioambiente, por ejemplo. También resulta indispensable el contacto entre los investigadores y los gobiernos, para que estos planteen sus preguntas a aquellos y tomen en cuenta sus respuestas a la hora de tomar decisiones. Y, por supuesto, dar continuidad a los proyectos de investigación y a las políticas públicas, más allá de los cambios de legislatura.

Todo este intercambio de ideas me pareció interesantísimo como ciudadana, pero también como traductora medioambiental, ya que es importante estar al día sobre los avances científicos en este ámbito. Espero que en el futuro se organicen más ediciones de estas jornadas.

Categorías: Formación

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